El muchacho – Juanes (Letras)
Finalmente La noche No tenías por qué hacer algo así Un enemigo auténtico no te dará golpecitos Qué te pasa? […]
Finalmente La noche No tenías por qué hacer algo así Un enemigo auténtico no te dará golpecitos Qué te pasa? […]
Desde la primera vez que te vi sabía que era algo diferente que con el tiempo me haría felíz mira,
Palabras que expresan ternura de niña y madurez de mujer dos luceros hermosos que reflejan las ansias de un amor
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos te pareces al mundo en tu actitud de entrega Mi cuerpo de labriego
En su llama mortal la luz te envuelve Absorta, pálida doliente, así situada Contra las viejas hélices del crepúsculo Que
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose lento juego de luces, campana solitaria Crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca
Es la mañana llena de tempestad En el corazón del verano Como pañuelos blancos de adiós viajan las nubes El
Te recuerdo como eras en el último otoño Eras la boina gris y el corazón en calma En tus ojos
Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes A tus ojos oceánicos Allí se estira y arde en la más
Ebrio de trementina y largos besos Estival, el velero de las rosas dirijo Torcido hacia la muerte del delgado día
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube y tu color y forma son como yo los quiero Eres
Pensando, enredando sombras en la profunda soledad. Tú también estás lejos, ah más lejos que nadie. Pensando, soltando pájaros, desvaneciendo