Se están yendo las luces del día y el ruido de la ciudad cambió.
Un cartel se enciende en una esquina y empieza a sonar una canción.
Unos pibes y un farol. Las guitarras y el fogón.
Una mesa junto a una ventana y el sonido de un televisor.
Voy buscando en esas melodías esperanzas de un andar mejor.
Viene un mozo y entras vos. Pedís vasos para dos.
Y ya pasó el nubarrón, las vueltas del amor. Y la calma reemplazó al dolor.
Y esa luz en tu mirada me dice un montón, siempre da revancha el corazón.
Y ya pasó el nubarrón, las vueltas del amor. Y hoy uno más uno es un millón.
Y esas luces en sus ojos dicen un montón, siempre da revancha el corazón.
Y el recuerdo de esas noches de copas que quedaron grabadas.
Y que lindo ver jugar esos pibes los domingos al sol.
Caminar y compartir madrugadas en las noches de lluvia.
Y esa luz en mi mirada que dice un montón.
Siempre da revancha el corazón.