Eran las dos de la mañana
y no estaba en la cama.
Miraba la ciudad por la ventana
cuando sintió «esto ya no es para mí»
Pidió perdón, le confesó que ya no sentía nada,
que había un mundo que siempre soñaba,
y de esta forma no iba a ser así.
Y en la calle respiró
con alivio en su interior,
sintiendo llegar algo mejor.
Tengo la necesidad
de cambiar mi realidad.
Encontrar mi fuego e ir por mas.
Se despidió
de algunas compañeras del trabajo.
Mando mensajes, les dijo «me bajo»,
«Esta rutina ya fue, me aburrí».
Se lo contó
a sus amigas en el bar de abajo.
Reunión de urgencia, habitual mesa 4.
Ya saben bien como voy a seguir.
Y en la calle respiró
con alivio en su interior,
sintiendo llegar algo mejor.
Tengo la necesidad de cambiar mi realidad.
Encontrar mi fuego e ir por mas.